El habano, el tabaco más prestigioso del mundo

Actualizado: oct 8

El consumo de las hojas de nicotiana tabacum, data del altiplano andino desde más allá del 2.500 a.c. , pero su extensión ha abarcado las zonas tropicales de todo el continente americano. Así pues, hoy en día no es raro que podamos encontrarnos producciones en países tan diversos de América como México, República Dominicana, Honduras, Brasil, Nicaragua, Colombia y Ecuador; en Europa las Islas Canarias; en África Camerún y Marruecos, hasta incluso en Indonesia! Sin embargo, si hay uno que destaca sobre todos, es el tabaco de Cuba, que es el utilizado para la elaboración de los exquisitos habanos.



¿Por qué se considera que los Habanos son los mejores cigarros puros del mundo?


El tabaco cubano es el más prestigioso debido a tres factores: la tierra, el clima y el saber hacer cubano. En otros lugares del mundo se pueden imitar ciertas habilidades cubanas e incluso las semillas cubanas, pero nunca la naturaleza del suelo y del clima de Cuba.


El mejor tabaco es el que se cultiva en Vuelta Abajo, en la región de Pinar del Río, aunque hay más regiones tabacaleras en Cuba. Esta zona goza de una extraordinaria calidad de la tierra y de un microclima, fundamental para el desarrollo de las hojas en buenas condiciones, que le da elasticidad y sabor al tabaco. Y, por supuesto, la humedad de la isla es la idónea tanto para el cultivo como para el secado de las plantas.


Regiones tabacaleras de Cuba


La zona de Vuelta Abajo, en la parte occidental de Cuba, es considerada una “Vega de primera” y es la única zona que produce todos los tipos de hojas para la confección de un habano: capa, tripa y capote. Pero, incluso aquí, sólo una pequeña superficie, inferior a la cuarta parte de las tierras, posee la condición de Vegas de Primera, consideración que se requiere para poder cultivar el tabaco para los habanos. Esta zona es tan especial que está diferenciada como una Denominación de Origen (D.O.P).



De la misma forma que un buen vino lo define su viñedo, el carácter de un habano está estrechamente ligado con el suelo en el que se cultiva su tabaco.

Además de los factores medioambientales, no olvidemos la importancia del saber hacer de los cubanos, que llevan cientos de años dedicándose al cultivo de estas tierras. Por otro lado tenemos la figura del torcedor, la persona que da forma al tabaco, y que tiene una gran importancia ya que le da un toque en el sabor final del habano al definir exactamente la cantidad de cada tipo de hoja que debe llevar el cigarro, distingue la densidad de las hoja y el resultado de la combinación todas ellas, qué sabor se le quiere dar, etc. Todo un arte que lleva años de aprendizaje.




Ahora bien, no todos los cigarros producidos en Cuba son Habanos a pesar de que la RAE defina un habano como “cigarro puro elaborado en la isla de Cuba con hoja de la planta de aquel país”. Habanos es una Denominación de Origen Protegida y solamente aquellos tabacos que salen de las fábricas oficiales de Habanos con sus sellos de calidad pueden recibir el título de habano. Un auténtico habano, no los que venden de extranjis por las calles de La Habana y que te ha traído ese familiar o amigo a España, requiere de más de quinientos pasos desde que se extrae la semilla de la planta hasta las cavas de los estancos. Un producto cien por cien artesanal y natural, y es por ello que es el mejor y más exclusivo tabaco del mundo.


“Si no puedo fumar puros en el Paraíso, no iré.” Mark Twain


Descubriendo el tabaco


El origen del tabaco se remonta precisamente a Cuba, dado que fue allí, en 1492, cuando la expedición española con Cristóbal Colón a la cabeza vio por primera vez el tabaco en el Nuevo Mundo. Observaron que los indios Taínos enrollaban y prendían unas hojas desconocidas que llamaban «Cohiba». Desde entonces el tabaco cubano ha sido comercializado siempre como el mejor del mundo por las condiciones únicas que ostenta la isla caribeña, el verdadero «oro» de América.




Semejante fue el hallazgo del valor del tabaco cubano por parte de los españoles que incluso el mismísimo Bartolomé de las Casas escribió en su Historia general de Indias:


«…Hallaron estos dos cristianos por el camino mucha gente que atravesaban a sus pueblos mujeres y hombres siempre los hombres con un tizón en las manos y ciertas yerbas para tomar sus sahumerios, que son unas yerbas secas metidas en una cierta hoja seca también a manera de mosquete, hecho de papel de los que hacen los muchachos la Pascua del Espíritu Santo; y encendido por una parte, por la otra chupan o sorben o reciben con el resuello para adentro aquel humo con el cual se adormecen las carnes y cuasi emborrachan, y así dicen que no sienten el cansancio. Estos mosquetes, o como los llamaremos, llaman ellos tabacos…».

Así que ya sabes sibarita, habanos sólo hay uno. No te dejes engañar.


Que lo disfrutes!

mujer-degustando-habano

Petrolbonvivant

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

  • Facebook Petrolbonvivant
  • Twitter Petrolbonvivant
  • Instagram Petrolbonvivant
  • Pinterest Petrolbonvivant

© 2020 by Petrolbonvivant